Angel Bernal

Tuesday, September 12, 2006

Ángel Bernal ex-director general de educación


El sobrinísimo

Ángel Bernal

Otra vez ha saltado a la palestra el sobrinísimo para desacreditar y desprestigiar la manifestación que días pasados recorrió la ciudad de Mérida para expresar de nuevo su oposición a la construcción de una refinería en el confín de la Tierra de Barros.No sé si lo ha hecho como secretario general del PSOE provincial de Badajoz o como sobrinísimo que defiende intereses familiares. Pero fijense que yo entendería la opción segunda desde la óptica de una defensa de intereses particulares en los que hasta podría tener, o llegar a tener parte, ya se sabe que primero dios y después los santos y todo el mundo entiende, porque todo el mundo lo haría, que uno se cuide de defender primero lo propio antes que lo ajeno.Lo que no tolero, porque no me parece tolerable, es que se actúe y se pronuncie en función de lo primero. Despreciar y desprestigiar a unos ciudadanos que se manifiestan es negar la mayor en la democracia y alguien que se dice socialista y lo que es aun más importante, que representa públicamente los valores socialistas, no puede, ni debe criticar ni desprestigiar, ni negar la libertad de expresión y la libertad de manifestación que nuestra Constitución recoge y reconoce entre los derechos fundamentales de los ciudadanos. Al menos a mí ese señor no me da lecciones de democracia ni de socialista, es más, en mi condición de socialista, me avergüenza que me represente públicamente quien no es capaz de mostrar tolerancia con quienes no piensan o se manifiestan –de palabra y de hecho- como él.El gran error de apreciación es, fue, pensar que todo lo que se mueve es nocivo para el poder y todo lo que es nocivo para el poder está alimentado por fuerzas del mal, es decir por la oposición política, y así se ha tildado al movimiento contra la refinería con todos los calificativos peyorativos posibles, como si detrás del mismo algún oportunista estuviera moviendo los hilos de la oposición y del desgaste político del adversario, cuando todo ha sido y sigue siendo mucho más simple, porque ahí estamos representados la sociedad entera, incluidos muchos socialistas de carnet, un movimiento que atraviesa de manera horizontal la sociedad y que ustedes se han encargado de engrosar por el encabronamiento que produce entre la gente honrada, honesta y de bien negar o falsear la realidad, o que a uno le tilden de lo que no es por el solo hecho de apuntarse o simpatizar con un movimiento ciudadano reivindicativo y plural que se opone con sus argumentos a una decisión política igualmente de legítima.Lo que menos me importa ahora es el ser o el no ser de la refinería, sino la hipocresía de ningunear la expresión popular por quien se sustenta en ella, y es que la memoria parece ser muy frágil y perecedera cuando se utilizan los argumentos de manera torticera y tendenciosa. Verá, en la manifestación del día 8 de julio hubo algunas más de las mil personas que usted se permite el lujo de menospreciar. Fueron con sus coches particulares, en autobuses o como pudieron a pasar una tarde de calor sofocante cuando hubiera sido más cómodo quedarse tranquilamente en casa esquivando el calor y relajándose con el mundial de fútbol, pero no, allí estaban los que estaban, pasando penalidades a su costa. ¿Se ha parado a pensar usted por qué estaban allí, qué les movía a dejarlo todo para manifestarse? Ya sé que para usted todos eran enemigos, una confabulación de derechas, izquierdas y mediopensionistas a quienes la refinería o las térmicas les importaban un pimiento, porque lo que verdaderamente pretendían era socavar los cimientos del poder.Se asombra no obstante que todos juntos no fueran capaces de congregar a mas gente, pero se le olvida que hace un año, por estas mismas fechas, el gobierno regional, junto a las presuntamente fuerzas más vivas de la región, es decir PSOE, patronal empresarial y sindicatos más mayoritarios, convocaron una concentración de adhesión en Villafranca donde además de mucho coche oficial, habían también autobuses becados y turistas engañados, para reunir, según datos oficiales a más de 14.000 personas, que según recuentos reales no llegaban a dos mil, bastantes menos que el pasado día en Mérida. Estuvo muy clara la capacidad de convocatoria como para ahora invocar a los fantasmas y negarles a un tiempo esa misma incapacidad.A la luz de los acontecimientos todo resulta muy claro, y es la tentación de manipulación de la realidad que se ejerce desde el poder. De eso sabe usted mucho, que mueve los hilos en la trastienda. Los mismos que hicieron el recuento en aquel aciago día de Villafranca, fueron los que lo hicieron en esta ocasión en Mérida al servicio de los mismos intereses, con la delegada del gobierno como conductora y mensajera, que al menos para eso sí sirve. Tiene usted montado un tinglado de poder un poco sofocante porque utiliza sus muchas ramificaciones, que muy bien controla para los mismos fines. Desde hace mucho tiempo tengo la sospecha, cada vez más transformada en certeza, de que usted ha convertido el poder en un fin en sí mismo en el que todo vale para perpetuarse, incluida la falsificación de la realidad teñida de versión oficial, por eso tampoco me extrañaría una caza de brujas hacia quien tenga el valor de denunciarlo.